La Asociación General

Apóyenos para sacar mas contenido.

Origen de la asociación general

En agosto de 1846, Elena Harmon se unió en matrimonio con Jaime White, joven ministro adventista. Durante los treinta y cinco años siguientes, la vida de la Sra. de White estuvo estrechamente vinculada con la de su esposo en arduos trabajos evangélicos hasta la muerte de él, ocurrida el 6 de agosto de 1881. Viajaron extensamente por los Estados Unidos, predicando y escribiendo, plantando y edificando, organizando y administrando. El tiempo y otras pruebas han demostrado cuán amplios y firmes fueron los fundamentos que ellos echaron, cuán sabia y prudentemente edificaron. Iniciaron entre los adventistas del séptimo día la obra de publicaciones en 1849 Y 1850, y hacia el año 1860 desarrollaron la organización de la iglesia sobre la base de un sano sistema financiero. Esto culminó en 1863 con la organización de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. Hacia 1865 se inició nuestra obra médica, y la gran obra educativa de la denominación comenzó poco después de 1870. En 1868 se había empezado a poner en práctica el plan de celebrar congresos anuales, y en 1874 los adventistas del séptimo día mandaron su primer misionero de los Estados Unidos al extranjero. 1 JT 16.1

Qué opinión tenía Elena de White cuando se originó la asociación

Se me ha mostrado que nadie debe someter su juicio al de otro hombre. Pero cuando emite un juicio la Asociación General, que es la más alta autoridad que Dios tiene sobre la tierra, no se deben mantener ni la independencia ni el juicio privados; por el contrario, deben someterse (Testimonies, tomo 3, pág. 492. Publicado por primera vez en 1875).

No tuve un solo rayo de luz que él [el Señor] me hubiera dado concerniente a venir a este país [Australia]. Vine en obediencia a la voz de la Asociación General, a la que siempre he considerado autoridad (Carta 124. Escrita el 9 de agosto de 1896).

Qué opinión tuvo cuando no quisieron obedecer los de la asociación general a los testimonios y se opusieron a la predicación del Tercer Ángel

La voz de Battle Creek, que ha sido considerada como autoridad para aconsejar cómo debiera hacerse la obra, ya no es la voz de Dios.—Manuscript Releases 17:185 (1896). {EUD 47.1; LDE.50.2}

Han pasado algunos años desde que he considerado a la Asociación General como la voz de Dios.—Manuscript Releases 17:216 (1898). { EUD 47.2; LDE.50.3 }

El hecho de que estos hombres debieran estar en un sitial sagrado, como si fueran la voz de Dios al pueblo, como creíamos que la Asociación General lo era, es un asunto del pasado.—The General Conference Bulletin, 3 de abril de 1901, p. 25. { EUD 47.3; LDE.50.4 }`

El error principal de los dirigentes fue no querer someterse a los testimonios del Espíritu de Profecía

El presidente de la Asociación General debe proceder de acuerdo con la luz dada, no contrariamente a la misma. Si los hombres cierran sus ojos a los testimonios que Dios se ha dignado dar, y creen que es sabiduría andar a la luz de las teas que ellos mismos encendieron, esto echará a perder la iglesia. Tales hombres no están calificados para ser pastores o presidentes de asociaciones; no han tomado consejo de la Fuente de toda sabiduría. { TM 327.1; TM.327.1 }

El no someterse  a los testimonios hizo que los dirigentes se opusieran finalmente a la  obra. (Es decir, a la proclamación del tercer ángel)

El tercer ángel es nuestra obra

Nuestra obra consiste en predicar al mundo los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles. ( Carta 128 , del 6 de julio de 1902, a la junta de la Asociación General y a la Comisión Médico Misionera.

La asociación general se opuso a la “obra” es decir al tercer ángel

A veces, cuando un pequeño grupo de hombres al cual ha sido confiada la dirección general de la obra ha tratado, en el nombre de la Asociación General, de llevar a cabo planes imprudentes y de restringir la obra de Dios, he dicho que ya no podía considerar la voz de la Asociación General, representada por estos pocos hombres, como la voz de Dios.. { OE 505.1; GW.490.1 }

Los errores fueron a causa de darle la autoridad al presidente  y al pequeño grupo de los administrativos de la Asociación General

A veces, cuando un pequeño grupo de hombres al cual ha sido confiada la dirección general de la obra ha tratado, en el nombre de la Asociación General, de llevar a cabo planes imprudentes y de restringir la obra de Dios, he dicho que ya no podía considerar la voz de la Asociación General, representada por estos pocos hombres, como la voz de Dios… El error que algunos corren peligro de cometer, consiste en dar al parecer y criterio de un hombre, o de un pequeño grupo de hombres, la plena medida de autoridad e influencia que Dios puso en su iglesia, en el criterio y voz de la Asociación General convocada para hacer planes en favor de la prosperidad del progreso de su obra. —Testimonies for the Church 9:257-261. { OE 505.2; GW.490.2 }

Cuando este poder, que Dios puso en la iglesia se acredita enteramente a un hombre, y él queda investido de la autoridad para ser criterio de otras mentes, entonces se altera el verdadero orden bíblico. Los esfuerzos de Satanás sobre la mente de un hombre tal serán muy sutiles, y a veces casi predominantes; porque el enemigo quisiera poder afectar a muchos por medio de esa persona. Demos a la autoridad organizada más elevada de la iglesia lo que propendemos a dar a un hombre o a un pequeño grupo de hombres. «Testimonies for the Church,» tomo 9, págs. 257-261.

Debido a  que se dio toda la autoridad al presidente de la asociación y sus administrativos cometieron errores de dominio y autoritarismo

La Asociación General misma está corrompiéndose con equivocados sentimientos y principios […].Los hombres se han aprovechado de los que suponían que estaban bajo su jurisdicción. Estaban decididos a que esas personas se sometieran a sus condiciones; querían gobernar a toda costa […].El poder despótico que se ha desarrollado, como si el cargo hubiera convertido a los hombres en dioses, me hace temer, y debe producir temor. Es una maldición dondequiera se lo ejerza y quienquiera lo ponga en práctica.—Testimonios para los Ministros, 359-361 (1895). { EUD 46.2; LDE.49.4 }

Que solución dio Elena de White a la situación

Ahora deseo decir que Dios no ha puesto en nuestras filas ningún poder monárquico para controlar esta o aquella rama de la obra. La obra ha sido grandemente restringida por los esfuerzos de controlarla en cada área… Debe haber una renovación, una reorganización; deben incorporarse en las comisiones un poder y una fuerza que son necesarios.-GCB Abril 3, 1901, pp. 25-26. (Nota: Del discurso de apertura de Elena de White dado el 2 de abril de 1901, en la sesión del Congreso de la Asociación General, en Battle Creek. *)

Que reorganización se pidió y se aplicó

Lo que queremos ahora es una reorganización. Deseamos comenzar en el fundamento y edificar sobre un principio diferente […]. { EUD 48.4; LDE.53.1 }

No es sabio escoger a un hombre como presidente de la Asociación General. La obra de la Asociación General se ha extendido, y algunas cosas se han hecho innecesariamente complicadas. Se ha manifestado una falta de discernimiento. Debe haber una división del campo, 348 o algún otro plan debe ser ideado para cambiar el estado actual de cosas…. Testimonios para los Ministros, 342 (1896). { EUD 46.5; LDE.50.1 }

Que fue necesario para quitar el poder autoritario de la Asociación General

Ha sido necesario organizar uniones de asociaciones, para que la Asociación General no ejerza una dictadura sobre todas las asociaciones separadas. El poder conferido a la Asociación [General] no debe centrarse en un hombre o dos o seis; debe haber un concilio de hombres sobre las divisiones separadas.7—Manuscript 26, 3 de abril de 1903. { EUD 50.2; LDE.55.1 }

Deben formarse nuevas asociaciones. Fue de acuerdo con el plan de Dios que se organizase en Australia la Unión de asociaciones […]. No es necesario escribir a Battle Creek, a miles de kilómetros, en busca de consejo, y luego tener que esperar semanas hasta que llegue una respuesta. Los que están precisamente en el lugar deben decidir qué se hará.—The General Conference Bulletin, 5 de abril de 1901, pp. 69-70. { EUD 49.2; LDE.53.4 }

Que significa que la Asociación General de Estados Unidos no es la Asociación general

Muchas veces me ha indicado el Señor que ningún hombre debe renunciar a su criterio por el de otro. Nunca debe la mente de un hombre o las mentes de unos pocos hombres ser consideradas como suficientes en sabiduría y poder para regir la obra, y para decir qué planes se deben seguir.

{ El poder conferido a la Asociación [General] no debe centrarse en un hombre o dos o seis; debe haber un concilio de hombres sobre las divisiones separadas.7—Manuscript 26, 3 de abril de 1903. { EUD 50.2; LDE.55.1 } }

Pero cuando, en un congreso de la Asociación General, se manifiesta el criterio de los hermanos de todas partes del campo reunidos, la independencia y el juicio privados no deben mantenerse con terquedad, sino que deben ceder. Nunca debe un obrero considerar como virtud el mantenimiento persistente de su posición de independencia, contra la decisión del cuerpo general. { OE 504.2; GW.489.2 }

A veces, cuando un pequeño grupo de hombres al cual ha sido confiada la dirección general de la obra ha tratado, en el nombre de la Asociación General, de llevar a cabo planes imprudentes y de restringir la obra de Dios, he dicho que ya no podía considerar la voz de la Asociación General, representada por estos pocos hombres, como la voz de Dios. Pero esto no es decir que las decisiones de una Asociación General compuesta de una asamblea de representantes debidamente nombrados, de todas partes del campo, no deban respetarse. Dios ordenó que los representantes de su iglesia de todas partes de la tierra, cuando están congregados en la Asociación General, tengan autoridad. El error que algunos corren peligro de cometer, consiste en dar al parecer y criterio de un hombre, o de un pequeño grupo de hombres, la plena medida de autoridad e influencia que Dios puso en su iglesia, en el criterio y voz de la Asociación General convocada para hacer planes en favor de la prosperidad y el progreso de su obra. { OE 505.1; GW.490.1 }

Cuando este poder, que Dios puso en la iglesia, se acredita enteramente a un hombre, y él queda investido de la autoridad para ser criterio de otras mentes, entonces se altera el verdadero orden bíblico. Los esfuerzos de Satanás sobre la mente de un hombre tal serán muy sutiles, y a veces casi predominantes; porque el enemigo quisiera poder afectar a muchos por medio de esa persona. Demos a la autoridad organizada más elevada de la iglesia lo que propendemos a dar a un hombre o a un pequeño grupo de hombres.—Testimonies for the Church 9:257-261. { OE 505.2; GW.490.2 }

La Asociacion General está compuesta por el presidente y un grupo de hombres y no son autoridad cuando estan solo estos

A veces, cuando un pequeño grupo de hombres al cual ha sido confiada la dirección general de la obra ha tratado, en el nombre de la Asociación General, de llevar a cabo planes imprudentes y de restringir la obra de Dios, he dicho que ya no podía considerar la voz de la Asociación General, representada por estos pocos hombres, como la voz de Dios… El error que algunos corren peligro de cometer, consiste en dar al parecer y criterio de un hombre, o de un pequeño grupo de hombres, la plena medida de autoridad e influencia que Dios puso en su iglesia, en el criterio y voz de la Asociación General convocada para hacer planes en favor de la prosperidad y el progreso de su obra. { OE 505.1; GW.490.1 }

La asociación General solo tiene autoridad cuando se reúnen los hermanos de todo el mundo elegidos por la iglesia mundial

Pero esto no es decir que las decisiones de una Asociación General compuesta de una asamblea de representantes debidamente nombrados, de todas partes del campo, no deban respetarse. Dios ordenó que los representantes de su iglesia de todas partes de la tierra, cuando están congregados en la Asociación General, tengan autoridad… { OE 505.1; GW.490.1 }

Ha sido necesario organizar uniones de asociaciones, para que la Asociación General no ejerza una dictadura sobre todas las asociaciones separadas. El poder conferido a la Asociación [General] no debe centrarse en un hombre o dos o seis; debe haber un concilio de hombres sobre las divisiones separadas.7—Manuscript 26, 3 de abril de 1903. { EUD 50.2; LDE.55.1 }

¿Había otras asociaciones?

Deben formarse nuevas asociaciones. Fue de acuerdo con el plan de Dios que se organizase en Australia la Unión de asociaciones.. The General Conference Bulletin, 5 de abril de 1901, pp. 69-70. { EUD 49.2; LDE.53.4 }

¿Cada una tiene sus presidentes?

Tengo una palabra del Señor para los presidentes de las asociaciones. Deben respaldar las responsabilidades implicadas en los cometidos que se les han confiado. En vuestro trabajo, no tratéis de usar una norma humana, sino la norma de la obra de Dios. Si no hacéis esto, si no buscáis  al Señor muy fervientemente, si no sois portadores de cargas, sino que tratáis de arrojar todo el peso de las responsabilidades sobre el presidente de la Asociación General, semana tras semana, mes tras mes, estáis descalificados para la obra. Debéis abandonarla, y ocuparos en transacciones comerciales comunes, que no impliquen tan decididamente responsabilidades eternas. TM 343.1; TM.343.1 }

No es sabio escoger a un hombre como presidente de la Asociación General. La obra de la Asociación General se ha extendido, y algunas cosas se han hecho innecesariamente complicadas. Se ha manifestado una falta de discernimiento. Debe haber una división del campo, 348 o algún otro plan debe ser ideado para cambiar el estado actual de cosas…. Testimonios para los Ministros, 342 (1896). { EUD 46.5; LDE.50.1 }

Elección de los dirigentes para no cometer errores

Cada miembro de la iglesia tiene voz para elegir los dirigentes de ella. La iglesia elige a los dirigentes de las asociaciones locales. Los delegados elegidos por las asociaciones locales eligen los de las uniones; y los delegados elegidos por las uniones eligen a los dirigentes de la Asociación General. Con este arreglo, toda asociación, institución, iglesia e individuo, sea directamente o por medio de sus representantes, tiene voz en la elección de los hombres que llevan las responsabilidades principales en la Asociación General. { 3JT 241.1; 3TT.240.4 } Oseas 8:4

Hasta qué punto ejerce la autoridad de la asociación general en estos casos cuando se reúnen de todo el mundo

Acordado, que la autoridad más elevada después de Dios entre los adventistas del séptimo día se encuentra en la voluntad de la corporación de ese pueblo, expresada por las decisiones de la  Asociación General cuando esta obra dentro de su jurisdicción debida; y que tales decisiones deben ser obedecidas por todos sin excepción, salvo el caso en que pueda demostrarse que estas están en conflicto con la Palabra de Dios y los derechos de la conciencia individual (Review and Herald, tomo 50, No 14, pag. 106, 4 de Octubre de 1877) Manual de Iglesia p. 24, Ed. 1992.

Aquellos quienes suponen que la voz de la Conferencia General es la voz de Dios, deben primeramente convertirse en uno con Dios, antes de estar vertiendo sus propias opiniones. Testimonio al pastor Haskell, 16 de Noviembre de 1899. Paulson Collection pag. 422:6

En asuntos de conciencia, el alma debe ser dejada libre. Ninguno debe dominar otra mente, juzgar por otro, o prescribirle su deber. Dios da a cada alma libertad para pensar y seguir sus propias convicciones. «De manera que, cada uno de nosotros dará a Dios razón de sí.» Ninguno tiene el derecho de fundir su propia individualidad en la de otro. En todos los asuntos en que hay principios en juego, «cada uno esté asegurado en su ánimo.» En el reino de Cristo no hay opresión señoril ni imposición de costumbres. Los ángeles del cielo no vienen a la tierra para mandar y exigir homenaje, sino como mensajeros de misericordia, para cooperar con los hombres en la elevación de la humanidad. DTG 505

JAMES WHITE unos de los primeros presidentes de la asociación generalTarea del presidente de la Asociación general de estados Unidos

Eduque el presidente de la Asociación General a los presidentes de las asociaciones a usar de sabiduría en el cuidado de su porción de la viña donde están situados, sin echar sus cargas sobre él. Inducid a esos hombres que tienen capacidad y talento a mirar a Dios, para ser enseñados p

or él. Enseñadles a ir a la Fuente original para instruir en justicia. Escudriñad las Escrituras. “Toda Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. ¿Cuál es, pues, vuestra excusa para no buscar consejo de Aquel que es infinito en sabiduría, para ir a los hombres finitos, que son tan débiles como vosotros? Hay Uno que ha sufrido por vosotros, el Justo por los injustos. { TM 329.2; TM.329.2 }

 

 

 

 

Los presidentes y dirigentes deben unirse con todos los hermanos que conocen y trabajar con ellos 

El hombre que es plenamente consciente de que está al servicio de Jesucristo, aspirará a la amistad con Dios. Será humilde bajo la mano de Dios, para que no sea nada, y Dios lo sea todo. … Comprendan las iglesias que ha de ponerse confianza en un hombre tal, y ha de sostenérselo. Ellas pueden ir a él, y hablar con él. Un hombre tal nunca se sentirá suficiente para llevar la obra, aun la de una asociación, sin la gracia constante que Dios le da. No decidirá hacer la obra y llevar la responsabilidad solo. Por medio de una administración sabia, tendrá el tacto para reconocer el talento en los demás. Usará a aquellos que tienen ese talento, y los ayudará, mientras ellos lo ayudarán a compartir sus cargas. { TM 328.2; TM.328.2 }

Los hombres que sienten que tienen algún servicio que realizar en favor del Maestro, actúan en forma egoísta cuando desean estar solos en su obra y se niegan a relacionarse con aquellos que serían una ayuda para ellos, porque temen que no obtendrán todo el crédito por hacer la buena obra que se jactan de hacer. … Todos deben servir al Señor como niños, sintiendo que son sarmientos de la misma vid. { TM 329.1; TM.329.1 }

Deben pedir el consejo de los de más experiencia y años en la verdad

Los ministros experimentados que comprenden el carácter sagrado de su obra y que sienten sobre ellos el peso de la obra, son celosos de sí mismos. Consideran un privilegio solicitar consejo de sus hermanos y no se ofenden si se les sugiere alguna mejora en sus planes de trabajo o en su forma de hablar. { 1TI 391.2; 1T.444.1 }

Cuando pueden removerlos de su autoridad

El espíritu de dominio se extiende a los presidentes de nuestras asociaciones. Si un hombre confía en sus propias facultades y trata de ejercer dominio sobre sus hermanos, creyendo que está investido de autoridad para hacer de su voluntad el poder dominante, el procedimiento mejor y el único seguro consiste en quitarle el puesto para que no se haga un gran daño y él mismo pierda su propia alma y ponga en peligro el alma de otros. “Todos vosotros sois hermanos”. Esta disposición a dominar sobre la heredad de Dios causará una reacción a menos que estos hombres cambien su conducta. Los que ocupan puestos de autoridad deben manifestar el espíritu de Cristo. Deben tratar como él lo haría con cada caso que requiera atención. Deben estar imbuidos del Espíritu Santo. El cargo no engrandece a un hombre ni en una jota o una tilde a la vista de Dios; sólo valora el carácter. { TM 362.1; TM.362.1 }

 

Cuando el presidente no quiere someterse a  los testimonios del espíritu de profecía debe ser sacado de su puesto

El presidente de la Asociación General debe proceder de acuerdo con la luz dada, no contrariamente a la misma. Si los hombres cierran sus ojos a los testimonios que Dios se ha dignado dar, y creen que es sabiduría andar en la luz de las chispas de su propio fuego, esto echará a perder la iglesia. Tales hombres no están calificados siquiera para ser pastores o presidentes de asociaciones; no han tomado consejo de la fuente de toda sabiduría. TM 327

Los presidentes no deben creerse supremos

Debo hablar a mis hermanos de cerca y de lejos. No puedo guardar silencio. No están actuando a base de principios correctos. Los que ocupan puestos de responsabilidad no deben creer que su posición de importancia los hace hombres de juicio infalible. TM 321-330

Dios debe ser obedecido por encima de los dirigentes

Durante muchos años se ha dado a los hermanos una educación que coloca a Dios en segundo lugar y al hombre en primer término. Al pueblo se le ha enseñado que todas las cosas deben presentarse ante unos pocos hombres en Battle Creek. Dios ha dado una oportunidad de ver la debilidad de los hombres finitos. ¿No hay en los diferentes estados de Norteamérica hombres que andan rectamente a la vista de Dios? TM 325

No debe haber obediencia supersticiosa hacia  los dirigentes

El Señor quiere que su pueblo se aparte de todo lo que no esté de acuerdo con las Escrituras con respecto al ministerio. Los hombres llamados al ministerio no deben ser convertidos en ídolos, no debe mirárselos con reverencia supersticiosa; y no debe considerarse que, debido al poder que les otorga su investidura, el pecado en ellos pierde su carácter ofensivo. Su mismo oficio hace que el pecado en ellos sea más excesivamente pecaminoso, pues al cometer pecado se convierten en ministros del pecado, agentes de Satanás, por medio de los cuales éste puede trabajar con éxito para perpetuar el pecado. { TM 404.1; TM.404.1 }

No deben oponerse a que los laicos prediquen por si mismos el tercer Ángel

Si alguna vez hubo un tiempo en la historia de los adventistas cuando deberían levantarse y brillar, ese tiempo es ahora. A ninguna voz se le debiera impedir proclamar el mensaje del tercer ángel. Que nadie, por temor de perder prestigio en el mundo, oscurezca un solo rayo de luz que proviene de la Fuente de toda luz. ATO 169

Todas las obras de los hombres están bajo la jurisdicción del Señor. Será completamente seguro que los hombres consideren que hay conocimiento con el Altísimo. Los que confían en Dios y en su sabiduría, y no en sí mismos, andan por sendas seguras. Nunca sentirán que están autorizados a poner bozal al buey que trilla el grano; y cuán ofensivo es que los hombres gobiernen al agente humano que trabaja en sociedad con Dios, y a quien el Señor Jesús ha invitado: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga». TM  354

Nadie debe ser sometido para prohibirle predicar

El Señor no ha puesto a ninguno de sus agentes humanos bajo el dictado y el control de aquellos que son ellos mismos mortales capaces de errar. No ha colocado sobre los hombres el poder de decir: Ud. hará esto, y Ud. no hará aquello. Pero hay un poder ejercido en Battle Creek que Dios no ha dado, y él juzgará a los que asumen esta autoridad. Ellos tienen algo del mismo espíritu que indujo a Uza a poner su mano sobre el arca para sostenerla, como si Dios no fuera capaz de cuidar de sus símbolos sagrados. Debe ejercerse mucho menos del poder y de la autoridad del hombre para gobernar los agentes humanos de Dios. Hermanos, permitid que Dios gobierne. TM 354

Ningún hombre es un juez adecuado del deber de otro hombre. El hombre es responsable ante Dios; y cuándo los hombres finitos y errantes se atribuyen la jurisdicción de sus semejantes, como si el Señor los comisionara a hacer y deshacer, todo el cielo se llena de indignación. Se establecen extraños principios con respecto al control de las mentes y a las obras de los hombres, por parte de jueces humanos, como si estos hombres finitos fueran dioses. TM 355

Cuando hay fuego extraño en la iglesia

Pero el fuego extraño ha sido ofrecido en el empleo de palabras rudas, en la importancia propia, la exaltación del yo, en la justicia propia, en la autoridad arbitraria, en el espíritu dominante, en la opresión, en la restricción de la libertad del pueblo de Dios, atando a los hijos de Dios con planes y reglas que Dios no ha dictado, ni han surgido en su mente. Todas estas cosas son fuego extraño, no reconocido por Dios, y son una permanente representación falsa de su carácter. TM 364

Los hombres de fuerza y poder en esta causa, a quienes Dios usará para su gloria, son aquellos que han sufrido oposición, frustración y obstrucción en sus planes… Lo mismo se aplica a todos los que están ocupando los diferentes puestos de confianza en las diversas oficinas en Battle Creek. No se los debe instar y mimar y ayudar a cada paso, porque esto no hará hombres competentes para cargos importantes. Son los obstáculos los que hacen fuertes a los hombres. No son las ayudas, sino las dificultades, los conflictos, los desaires, los que les dan a los hombres fibra moral. Demasiadas comodidades y el evitar responsabilidades han hecho debiluchos y enanos a aquellos que debieran ser hombres responsables de poder moral y de fuertes músculos espirituales. { 3TI 543.1; 3T.495.2 }

Qué deben aprender y enseñar los dirigentes y presidentes

27 de diciembre de 1896

Al Congreso de la Asociación General de 1897

¿Recordarán nuestros hermanos que estamos viviendo en medio de los peligros de los últimos días? Leed el Apocalipsis en relación con Daniel. Enseñad estas cosas. Sean los discursos cortos, espirituales, elevados. Esté lleno el predicador de la Palabra de Dios. Sepa cada hombre que se presenta en el púlpito que tiene ángeles del cielo en su auditorio. Y cuando estos ángeles descargan de sí mismos el áureo aceite de la verdad en el corazón del que está enseñando la Palabra, entonces la aplicación de la verdad será un asunto solemne, serio. Los angélicos mensajeros eliminarán el pecado del corazón, a menos que la puerta del corazón se cierre y Cristo sea rechazado. Cristo se alejará de los que persisten en rehusar las bendiciones celestiales que tan liberalmente se les ofrecen. { TM 337.2; TM.337.2 }

 

La falsa cutela

“Decir paz “

Palabras innecesariamente

 

 

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